5 pasos para gestionar las redes sociales de entidades sin ánimo de lucro

Posted by GuillemBT |02 May 15 | 0 comments

5 pasos para gestionar las redes sociales de entidades sin ánimo de lucro

Muchas entidades sin ánimo de lucro y ONGs aún no han sabido sacar el provecho (o no han visto las oportunidades) que las redes sociales pueden aportarles para hacer llegar su mensaje a su público objetivo.

Ya sea captación de fondos, sensibilización o promoción de campañas y  eventos, lo cierto es que las redes sociales permiten llegar hoy en día a más de 14 millones de usuarios en España entre 18 y 55 años, según un informe de la IAB. Si tenemos en cuenta un 51% de estos usuarios dice seguir una marca/empresa/entidad porque quieren mantenerse informados de lo que ésta hace, no deberíamos menospreciarlo.

Pero, ¿cómo lo hacemos? ¿Cómo podemos empezar a gestionar redes sociales si nunca antes lo hemos hecho? Antes que nada, no debemos estresarnos. Mucha gente ve Internet y las redes como algo muy difícil de gestionar, ya que dice no tener conocimientos sobre ellas. “Relax. Everything is gonna be alright”, como dice la canción. Las redes sociales están diseñadas para poder ser fáciles de usar, si bien es cierto que algunas son más complejas y que al final, para dominarlas, deberemos dedicarle horas. Así, en este artículo vamos a intentar establecer unos pequeños pero útiles pasos para que puedas empezar sin agobios.

  1. Define tu objetivo, público y mensaje

 

No entraremos mucho en esta parte, ya que no es el objetivo principal de este post, pero es importantísimo, pues nos va a ayudar a definir qué redes vamos a usar en nuestra estrategia. Para ello deberemos hacer un análisis del objetivo principal de nuestra organización: sensibilización de la sociedad, captación de voluntarios, etc. (podemos tener varios objetivos e integrarlos todos en la comunicación, aunque en una primera fase es más importante centrarse en un objetivo global, y ya iremos desgranando más adelante).

Luego, debemos definir quién es la audiencia o público objetivo de nuestro mensaje. Si promovemos la integración de personas con discapacidad física en el mundo laboral, deberemos enfocar nuestro mensaje a empresarios y entidades gubernamentales que puedan promover leyes y campañas de sensibilización que ayuden a integrar estas personas, por ejemplo. Si nuestra entidad quiere hacer frente a la soledad de las personas mayores, entonces deberemos dirigirnos a aquella gente que tenga tiempo libre y quiera dedicarlo a esta causa.

Por último, el mensaje. Hay una tendencia bastante generalizada entre las entidades sin ánimo de lucro y ONGs en intentar tocar la parte más sensible de las personas desde el enfoque de “hacernos sentir mal”, como si fuéramos responsables de los problemas del mundo (aunque es verdad que en muchas de nuestras acciones, muchas veces inconscientemente, contribuimos a destruirlo un poco más). Yo particularmente no soy muy partidario de este tipo de campañas, pues al final parecen obras de caridad. Aconsejo hacer uso de un mensaje mucho más motivador y esperanzador, que no intente transmitir la miseria de lo que puede llegar a ocurrir, sino los beneficios de actuar.

Pongo un ejemplo para que se haga más claro.

Specialisterne, una empresa fundada por el danés Thorkil Sonne, tiene su plantilla compuesta en su mayoría por personas con TEA (Trastornos del Espectro del Autismo). Y no lo hacen por pena. Utilizando las ventajas competitivas de las personas con TEA (atención a los detalles, tolerancia cero a los errores y una gran persistencia para hacer el trabajo) se creó la compañía, centrada en la revisión de software y documentos, contando con los mejores trabajadores para desempeñar estas funciones. Y de igual forma es su comunicación, siempre enfocada en destacar las ventajas competitivas de sus trabajadores y cómo gracias a ellos pueden ser líderes en su sector. En ningún momento se han centrado en destacar los inconvenientes del TEA para promover su negocio.

  1. Elige tus redes

 

Existen centenares de redes sociales en el mundo, literalmente, y cerca de una veintena con más de 100 millones de usuarios activos mensualmente.

Por suerte para nosotros, y para hacer las cosas sencillas, analizaremos las principales: Facebook, Twitter, Google Plus y Linkedin

  • Facebook, “el gran público”. Todos conocemos Facebook y hemos perdido horas enteras mirando contenido en nuestro muro, bien fuera de nuestros amigos o de las marcas que nos interesan. Al ser la más popular, será donde debamos invertir más esfuerzos, y así alcanzar el mayor número de usuarios. Suelen funcionar muy bien los textos con imágenes atractivas que nos llamen la atención y nos hagan hacer clic en el enlace.
  • Twitter, “vive el momento”. Es especialmente útil para seguir y participar en conversaciones que se producen en tiempo real. Por su rápida volatilidad, deberemos publicar de forma más constaten y estar más atentos para poder hacer llegar nuestro mensaje. Como en Facebook, funcionan muy bien los tweets con imágenes, y que consigan sintetizar la información en 140 caracteres. No olvidemos hacer uso de hashtags y menciones.
  • Linkedin, “la profesional”. La mayor red de profesionales el mundo. Podemos encontrar desde el director de una multinacional presente en 70 países hasta el becario en prácticas de una gestoría. Redacté un artículo sobre cómo usar Linkedin para hacer crecer tu empresa, que puede ser muy útil para esta red.
  • Google plus, “la posicionadora”. Aunque generalmente se ha menostenido esta red, es muy útil para el posicionamiento de nuestra web y funciona especialmente bien entre ciertos sectores de la población. Si encontramos el nuestro, podemos publicar anoticias que nos sirvan a la vez para incrementar nuestro posicionamiento en los buscadores de Google y hacer llegar nuestro mensaje a nuestro público.

 

Si hemos realizado correctamente el primer paso (objetivo, audiencia y mensaje), nos será mucho más fácil elegir nuestras redes y definir que explicar en cada una de ellas.

  1. Planifica, planifica y planifica

 

Realizados los primeros dos pasos, avanzamos. Uno de los errores más comunes que veo generalmente es la falta de planificación y organización a la hora de decidir qué publicaremos, cuándo publicaremos y para quién publicaremos nuestros contenidos.

No te estreses

Abre un Word o un Excel. Divídelo por días de la semana y redes que vas a usar, como el ejemplo que te dejo a continuación:

planificación-redes-sociales-calendario-semanal

Así es mucho más fácil organizarse. Una vez tienes visualizada tu semana puedes redactar tus contenidos sin estresarte. ¡Acuérdate de poner las menciones, hashtags, enlaces e imágenes!

  1. Programa

 

No te pases el día en las redes. Suele ser una pérdida de tiempo. Existen muchos programas que te permitirán programar tus publicaciones en varias redes a la vez desde el mismo panel de control(algunas redes también tienen su propia programación interna, pero no suele ser tan útil). Considero que actualmente los mejores programas para programar tus contenidos son dos: Hootsuite y Buffer.

Hootsuite-vs-buffer

Fuente imagen: Elaboración propia con imágenes de Hootsuite.com y Buffer.com

Hootsuite

Es el gestor de redes sociales más conocido a nivel mundial. Su facilidad de uso y su capacidad de gestionar y programar mensajes, seguir usuarios o hashtags etc. Desde un mismo panel, le hacen ser el más usado por las empresas.

Buffer

El formato es diferente al del primero. En este vas poniendo en cola todos los contenidos que quieres compartir, y la aplicación se encarga de gestionarlos y promoverlos en las redes según pueda tener mayor repercusión y beneficio.

Tiempo semanal para escribir el contenido y programarlo: Entre 7 y 8 horas.

  1. Mide y Corrige

 

Una de las grandes ventajas del mundo online es que podemos medir todas las acciones. Likes en Facebook, retweets en Twitter, recomendaciones en Linkedin… Analiza qué contenidos están funcionando mejor y por qué. A veces la hora en que lo publicamos es importante, así como las personas que hayamos mencionado o el contenido que hayamos publicado.

Todas las redes sociales tienen sus propias aplicaciones internas de estadística. Revísalas quincenalmente para ver la evolución, y poder ir corrigiendo tu estrategia sobre la marcha. ¡Ah!  y no te olvides de marcarte objetivos de crecimiento, como por ejemplo aumentar un 5% el número de seguidores en cada red mensualmente. ¡Verás como los resultados vienen solos con una buena gestión! ;)

Esto es todo por este post. Si tienes alguna duda sobre cómo gestionar las redes sociales de tu entidad sin ánimo de lucro puedes dejar un comentario a continuación o escribirme un correo a través del formulario de contacto.


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